FICTION TV
Bienvenido

Conectate para disfrutar mejor de la experiencia en FTV
Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado :: 2 Motores de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 168 el Mar Feb 12, 2013 12:26 pm.
Afiliados

Buscar
 
 

Resultados por:
 

 


Rechercher Búsqueda avanzada

Los posteadores más activos de la semana


Antique Amor // Capítulo 11 // Corazón roto

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Antique Amor // Capítulo 11 // Corazón roto

Mensaje por Aleja Soto el Jue Ene 09, 2014 9:04 pm


CAPÍTULO 11:
CORAZÓN ROTO



Entretanto Lisandro estaba en la cocina preparándose un té y escuchó timbrar. Inmediatamente fue a abrir y vio que era Natasha, la cual pasó al apartamento sin ni siquiera pedir permiso.



-¿Natasha tú que estás haciendo aquí? -Le preguntó Lisandro molesto.

-¡Hola Lisandro! -Exclamó Natasha con ironía- ¿Se encuentra Marina?

-¿Y tú como para qué la necesitas si se puede saber? -Le preguntó Lisandro.

-¿Acaso no puedo venir a visitar a mi amiga? -Respondió Natasha.

-¡Ya veo! -Exclamó Lisandro- ¿Y desde cuándo Marina es tu amiga? Yo que sepa ustedes sólo se emborracharon juntas esa noche.

-Eso a ti no te incumbe -Le respondió Natasha con severidad- Y entonces ¿Marina está o no?

-¿Sabes qué creo Natasha? -Dijo Lisandro- Que solo viniste hasta aquí para mortificarme en venganza por haber convencido a Antonio de que te terminara.

-¡Ay Lisandro! -Exclamó Natasha- ¿Cómo tienes tan mala impresión de mí? ¿Qué te he hecho? Yo sólo vine hasta aquí para hablar con una amiga porque no es fácil superar lo que Antonio me hizo anoche ¿Y sabes qué? ¡Me parece el colmo que hayas dañado mi noviazgo! Aunque para que veas que soy una buena mujer... te perdono.

-¿Tú qué pensaste? ¿Qué yo me iba a comer ese cuento de que no sabías nada? -Dijo Lisandro indignado- Yo ahora no quiero discutir contigo y mucho menos en este apartamento que ni siquiera es mío, así que te pido de la mejor manera que te vayas de de aquí.

-¡Está bien, está bien! -Dijo Natasha- Por lo visto pierdo mi tiempo tratando de llevarme bien contigo, pero bueno... ¿Y no piensas ir a decorar la pastelería para la fiesta de mañana? Te recuerdo que Antonio nos ordenó a ti y a mí que nos encargáramos de eso.

-Sí, se me había olvidado -Comentó Lisandro-. Y aunque te agradezco que me lo hayas recordado, yo me puedo ir solito para la pastelería a hacer mi trabajo.

-¡Lisandro! -Se quejó Natasha- Mira que en verdad quiero ser tu amiga, no me interesa discutir por tonterías. Déjame demostrarte que no soy la mala persona que crees. ¡Es más! Tómate tu tiempo para arreglarte, te espero y nos vamos juntos. ¿Qué te parece?

-Está bien -Cedió Lisandro en medio de un suspiro-. Y conste que solo lo hago como modo de disculparme por haber dañado tu noviazgo con Antonio.

-¡Deja eso en el pasado! -Dijo Natasha- Antes yo debo disculparme contigo por lo mal que nos hemos llevado y la verdad es que antes me hiciste un favor al haber convencido a Antonio de que me terminara. Ahora... me siento una mujer libre, sin ningún compromiso, dispuesta a emprender de nuevo como modelo así sea de mesera en una pastelería.

Lisandro se fue a bañar y a ponerse algo de vestir y cuándo Natasha se aseguró de que el muchacho entrara al baño, sacó su celular del bolso y llamó a Doña Sofía, la abuela de Lisandro.



-Cuéntame Natasha… ¿Qué decisión tomaste? -Le preguntó Sofía inmediatamente al contestar.

-Primero se saluda Doña Sofía ¿no cree? -Dijo Natasha.

-¿Por qué no dejas los modos para después y me cuentas tu decisión? -Inquirió Sofía- ¿Piensas seguir con el trato si o no?

-Yo lo pensé bien y… Decidí que voy a seguir trabajando para usted -Respondió Natasha con cierto sentimiento de resignación.

-¿Lo ves? -Dijo Sofía- Tomar decisiones no te sirve de nada. Debes siempre mirar el camino que te convenga, sea bueno... o malo. Aún así, quiero advertirte que la próxima vez que dudes, no volveré a darte la oportunidad de pensarlo. ¿Entendido?

-Entendido Doña Sofía -Respondió Natasha.

-Y bien. ¿Qué tienes planeado? -Preguntó Sofía.

-Precisamente estoy llevando a cabo una estrategia -Respondió Natasha- Al parecer cuándo Antonio me terminó anoche, entre él y Lisandro sucedió algo. Ese algo tiene a Lisandro llorando a cántaros o bueno, eso fue lo que noté cuándo lo vi, porque en este momento estoy en su apartamento y él se está bañando.

-¡Haber, un momento! ¿Lisandro tiene un apartamento en Bogotá? -Preguntó Sofía.

-Bueno, el apartamento no es precisamente de él -Respondió Natasha- Lo comparte con una mujer súper aburrida que trabaja en una financiera comercial. Pero volviendo a la explicación de mi estrategia, pienso volverme en la mejor amiga de Lisandro y también la de Antonio, para que todos se convenzan de que soy una muchacha humilde y sensible. Con eso, comenzaré a seducir a Antonio poco a poco hasta que caiga, para que no se fije en Lisandro y termine por echarlo de la pastelería. ¿Qué le parece mi estrategia?

-Sólo espero que las cosas salgan bien esta vez -Dijo Sofía- No quiero sorpresas como las de anoche. Que no se te olvide Natasha; mi nieto y el repostero ese no pueden estar juntos y tú eres la encargada de hacerlo posible.

-Y a usted no se le olvide su parte del trato -Le recordó Natasha- Yo separo a su nieto de Antonio y usted me paga lo que acordamos.

Sofía colgó, sin responder frente a lo que Natasha había dicho. Por otra parte, Marina había acabado de llegar a Antique Amor. Tocó el timbre y Antonio le abrió:



-¡Marina! ¡Pasa! -Le dijo Antonio, tras una sonrisa forzada.

-Vine lo más pronto que pude -Dijo Marina, mientras entraba al establecimiento-. Pero ahora sí cuéntame qué te pasa. Te oí muy mal cuándo me llamaste.

-Te llamé para pedirte un consejo -Respondió Antonio- ¡Pero siéntate, adelante!

-Ok ¿Y de qué se trata? -Preguntó Marina, tomando asiento. Antonio también se sentó, al frente de ella.

-Anoche le terminé a Natasha el noviazgo que teníamos -Contó Antonio.

-¿Cómo? ¿Eran novios? -Se sorprendió Marina- ¿Y por qué le terminaste?

-Bueno, pues, verás -Explicó Antonio- No me sentí muy cómodo con la relación. Sentía que a cada momento Natasha estaba acorralándome y no me dejaba respirar. Es una mujer muy...

-¿Intensa? -Agregó Marina.

-¡Si! ¡Eso! -Exclamó Antonio- Pero ese no fue el único por el que le terminé... También lo hice por alguien.

-¿Alguien? -Se sorprendió Marina y repentinamente recordó cuándo Lisandro llegó a su apartamento y le contó a secas sobre su decepción amorosa.

-¿Te pasa algo Marina? -Le preguntó Antonio.

-Eh... no, Antonio, no me pasa nada -Respondió Marina volviendo en sí- Es solo que... se me hace algo muy curioso, pero no me prestes atención. Son bobadas mías. ¿En qué íbamos?

-Te estaba contando mis motivos por haberle terminado a Natasha -Dijo Antonio.

-¡Ah, sí! ¡Claro! -Cayó en cuenta Marina- Me decías que había un alguien, que fue un motivo más para que terminaras tu noviazgo con Natasha.

-Así es -Suspiró Antonio- ¡Realmente estoy tan confundido! ¡Me siento como un... tonto!

-Pues mira Antonio -Le dijo seriamente Marina- Sinceramente veo que no has cambiado nada desde que terminamos. Sigues siendo el mismo hombre inseguro que se confunde con sus sentimientos y que al final, resulta tomando una mala decisión.

Y en ese momento, alguien tocó la puerta de la pastelería: eran Lisandro y Natasha quienes habían llegado para decorar la pastelería para la fiesta de Halloween. Antonio, fue quien abrió:



-Hola Antonio -Le saludó Natasha indiferentemente- Lisandro y yo vinimos a decorar la pastelería para la fiesta de mañana. No quiero que creas que vine para pedirte que vuelvas conmigo y me gustaría que todo lo que pasó quedara en el olvido y...

-Y no te preocupes Natasha -Le cortó Antonio impaciente- Sí lo que te preocupa es el trabajo, lo vas a conservar.

-¿Natasha? -Se sorprendió Marina al verla- ¿Estás trabajando aquí?

-¡Hola Marina! -Le saludó Natasha sonriendo irónicamente y pasando a la pastelería para besarle en la mejilla- ¡Pues sí! Por desgracia tengo unos graves problemas económicos y me tocó pedirle trabajo a Antonio como mesera. Pero ven y hablamos un momento... Claro, sí Antonio nos lo permite.

-Eh... sí -Respondió Antonio- Hablen tranquilas, pero sólo unos minutos porque Natasha debe ayudarle a Lisandro a decorar la pastelería.

-Tráenos algo de tomar por favor Antonio -Pidió Marina.

-Ya traigo unos refrescos -Dijo Lisandro yéndose hacia la cocina, evitando mirar a Antonio.

Estando en la cocina, Lisandro sacó del refrigerador dos refrescos y suspiró; fue como de repente, escuchó la voz de Antonio decir su nombre:

-Lisandro -Se dirigió a él Antonio- ¿Podemos hablar un momento?

-Ahora no puedo Antonio -Respondió Lisandro-. Debo llevarle esto a Marina y Natasha.

-Los refrescos pueden esperar -Dijo Antonio- Lo que te voy a decir no. De verdad necesito hablar contigo, necesito que me escuches y me respondas.

-¡Por favor Antonio! -Rió irónicamente Lisandro- Nosotros no tenemos nada más de que hablar. Creo que fui lo suficientemente claro contigo esta mañana. Te dije que me dejaras pensar.

-Pero simplemente lo que te voy a decir no puede esperar -Dijo Antonio impaciente-. Siento que la ansiedad me estrecha y no me deja respirar. Te lo pido por favor, escúchame.

-¡Está bien! -Cedió Lisandro- ¿Qué me quieres decir? ¿Quieres seguir diciéndome que estás sintiendo algo por mí cuando en realidad solo estás confundido con tus sentimientos?

-¿Por qué te cuesta tanto aceptar lo que siento? -Le preguntó Antonio- ¿Qué es a lo que le temes?

-¿Qué es a lo qué le temo? -Se sorprendió Lisandro- Te parece poco tu homofobia hacia mí de hace unos años y de hace unos días. Yo sinceramente no creo que esa homofobia desaparezca de un momento a otro y no trates de tomarme por un tonto. Sé muy bien que lo que quieres es "experimentar" conmigo como un adolescente y a lo que le temo es caer en ese juego para que luego me dejes botado. ¡A eso le temo! ¡A que juegues con mis sentimientos!

-¿Tú... todavía me amas? -Le preguntó Antonio.

-Debo llevarle los refrescos a Marina y Natasha -Trató de evitarle Lisandro, sin embargo, cuándo él se iba a retirar de la cocina, Antonio le detuvo tomándole de brazo:

-¡Antonio suéltame por favor! -Le dijo Lisandro llorando-. No hagamos las cosas más difíciles.

-¡Tú no hagas las cosas difíciles! -Dijo Antonio mirándole fijamente- Yo de verdad siento algo por ti Lisandro, es algo especial... Tu forma de ser, tu buen humor, tu toque creativo para todo... Todo eso me ha hecho sentir lo que en este momento estoy sintiendo, pero no sé qué es…

-¡Déjame pensarlo! -Dijo Lisandro- Déjame pensar las cosas bien y tú también, piénsalo bien. Aclara tus sentimientos, por favor. Solo así, tomaré una decisión, porque antes me da mucho miedo corresponderte para que luego tú me botes como lo hiciste con Natasha.

-¡Yo no boté a Natasha! -Dijo Antonio- Te recuerdo que tu me convenciste para que terminara con ella, de resto, si tú nunca me hubieras convencido, yo jamás hubiera sido capaz de decirle a Natasha que termináramos porque yo no juego con los sentimientos de alguien así como así.

-¿Sin importarte lo que sientas? -Dijo incrédulo Lisandro.

-Sí -Respondió Antonio-. Sin importar lo que yo sintiera, hubiera seguido con ella.

Afuera de la cocina, Natasha y Marina platicaban amenamente, pero Marina notó que Lisandro se estaba tardando en traer los refrescos.

-¿Por qué Lisandro estará demorándose tanto con los refrescos? -Preguntó Marina.

-Voy a ver que pasa -Dijo Natasha, levantándose de la silla y dirigiéndose a la cocina.

En la cocina, Lisandro y Antonio seguían hablando…

-Por favor Lisandro, dame una oportunidad -Continuó Antonio, tomándolo de los brazos-. Puedo cambiar por ti, puedo dejar de lado mi egocéntrica forma de ser, puedo intentar comprender a los demás, sólo dame… La oportunidad -Y comenzó acercar sus labios a los de Lisandro.

-Antonio, por favor -Susurró Lisandro sumamente agitado y justo cuando Antonio iba a besarlo, Natasha entró a la cocina:



-¿Interrumpo algo? -Dijo frunciendo el ceño y cruzada de brazos. Antonio soltó a Lisandro en aquél momento.

-No, claro que no Natasha -Respondió Lisandro sonriendo forzadamente-. Ya les iba a llevar los refrescos.

-Pues entonces ve y llévalos -Dijo Natasha-. Necesito hablar algo con Antonio. ¿Me permites?

-Claro -Dijo Lisandro retirándose rápidamente de la cocina.

-¿Qué significa esto que acabo de ver Antonio? ¿Soy yo o pensabas besarte a tu mesero? -Dijo Natasha.

-¡Haber Natasha! -Le cortó Antonio- Mi vida es privada y tú no tienes por qué meterte. Una cosa es que te permita conservar tu empleo aquí en Antique Amor y otra muy diferente es que intentes meterte en mi vida. Además, la única relación que habrá entre nosotros de ahora en adelante, será estrictamente laboral, nada más y espero que eso te quede muy claro.

Antonio salió molesto de lo cocina.

-¡Antonio espera! -Le detuvo Natasha- Perdóname. No quería meterme en tu vida privada ni nada por el estilo, es que aunque tú no lo creas, yo aún estoy enamorada de ti y me va a ser muy difícil sacarte de mi cabeza. Por eso sentí celos cuando te vi a punto de besarte con Lisandro.

-Está bien Natasha, déjalo ya -Dijo Antonio-, pero te agradecería que no volviera a suceder. Ahora necesito que te pongas a decorar la pastelería con Lisandro para la fiesta de mañana.

-Claro Antonio, ya me pongo en eso -Dijo Natasha y ambos salieron de la cocina.

Entretanto, Lisandro estaba sacudiendo con un pañuelo, el polvo de la vitrina donde se exhibían los pasteles y en un momento dado, paró de sacudir y comenzó a acariciar sus labios con dos de sus dedos; a su mente vino el recuerdo de cuando Antonio estaba a punto de besarle:



De repente, Natasha vino a hablarle y Lisandro volvió en sí.



-Lisandro… ¿No podrías ir adelantándote en la decoración de la pastelería? Es que me gustaría charlar un momento con Marina. ¿Te molestaría? -Le dijo Natasha.

-No te preocupes, ve y charla con Marina todo lo que quieres -Dijo Lisandro algo desanimado-. Yo iré decorando todo.

-¿Te sucede algo? -Le preguntó Natasha- Es que te veo algo triste. Si quieres, puedes contarme. Recuerda que ahora, más que compañeros de trabajo, somos amigos. Por casualidad no será algo relacionado con... Antonio.

-¿Antonio? -Se sorprendió Lisandro- No entiendo. ¿Por qué crees que lo que me pasa tiene algo que ver con él?

-¡Ay Lisandro! -Exclamó Natasha- Pues por lo que vi hace un rato en la cocina…



-¡Natasha! -Le llamó Marina desde la mesa en donde estaba- ¿No vas a venir?

-¡Si Marina! ¡Ya voy! -Respondió Natasha- Espera termina de hablar una cosita con Lisandro.

-No Natasha, mejor ve a charlar con Marina -Dijo Lisandro-. Yo tengo que ir haciendo mi trabajo.

-Ok, pero ya sabes que cualquier cosa, estoy aquí para escucharte -Dijo Natasha sonriéndole hipócrita a Lisandro y luego se retiró para charlar con Marina.

Mientras pasaban las horas, Lisandro decoraba la pastelería. Con papeles de colores, recortaba figuras referentes al día de Halloween: calabazas, brujitas montadas sobre escobas, sombreros de hechicero, esqueletos, etc. Y luego las pegaba en la pared con cinta. Posteriormente decoró el establecimiento con cintas de tela negra y naranjada y en un momento dado, cuando ya estaba atardeciendo, se sentó exhausto.



-¡Dios mío! -Exclamó- Me la he pasado todo el día decorando y lo peor es que lo he hecho todo solo. ¿Dónde quedó la ayuda de la tonta de Natasha? -Y se levantó para al ir al baño, pero antes de abrir la puerta escuchó a Natasha hablar por celular.



-Señorita, llamo para preguntar por mi padre -decía Natasha-. Es que he tenido un par de ocupaciones durante esta semana y no he tenido oportunidad de ir a verlo, por eso llamo. ¿Qué ha pasado con él?... ¿¡Tuvo una crisis de nervios!? ¿Pero cuándo? ¿Por qué no me habían dicho nada? ¿Por qué no me habían llamado? Ya mismo voy a verlo y no importa que se haya acabado la hora de visita.

Y cuando colgó, Lisandro salió corriendo para aparentar. Natasha salió del baño, ya vestida normalmente para irse y con el bolso colgado de su brazo.

-¿Ya te vas Natasha? -Le preguntó Lisandro.

-Lisandro, sí, ya me voy -Dijo Natasha-. Bueno, es que se me presentó un inconveniente de último momento. De todos modos, ¿ya casi no es la hora de salida?

-Sí, en media hora -Dijo Lisandro-. ¿Y de qué se trata tu inconveniente? ¿Es algo grave?

-No, es solo una amiga que también es modelo y me invitó a salir esta noche -Mintió Natasha-. De pronto me ayuda a conseguir empleo en alguna campaña publicitaria. En cuanto a la decoración, te quedó genial. Lamento no haberte podido ayudar Lisandro. ¿Me haces un favor? Si Antonio pregunta, dile que decoramos Antique Amor entre tú y yo ¿sí?

-Claro, descuida Natasha -Dijo Lisandro-. Espero que tengas suerte con tu amiga y ojalá te pueda conseguir un empleo para que vuelvas a lo tuyo: el modelaje.

-Gracias Lisandro -Agradeció Natasha-. Definitivamente, a partir de hoy, tú y yo nos llevaremos muy, pero muy bien. Bueno, me voy -Y salió apresuradamente de la pastelería.

-¡Que mujer más rara! -Exclamó Lisandro- ¿Qué será lo que se trae entre manos? Ya lo averiguaré.



-¡Lisandro! -Se sorprendió Antonio, quien salió de la cocina vestido con su ropa común- Creí que ya te habías ido.

-Natasha acabó de irse -Dijo Lisandro-. Yo me quedé para perfeccionar un poco la decoración.

-Por cierto, ahora que la veo les quedó genial -Dijo Antonio-. Pero dime algo, ¿la hiciste con Natasha o tú solo?

Lisandro se quedó callado frente a la pregunta de Antonio, pues no sabía qué responderle. En vista de eso, Antonio dijo:

-Ya lo sabía. Natasha no es capaz de un mover un dedo para hacer algo tan bien elaborado, en cambio tú... siempre tienes esa creatividad.

-Gracias Antonio -Le agradeció Lisandro algo incómodo.

-Me imagino que esa creatividad tuya se debe que en la universidad cursabas diseño gráfico -Dijo Antonio.

-¡Vaya! -Exclamó Lisandro- Creí que no te acordabas de la carrera que cursaba en la universidad.

-¿Cómo crees que no voy a acordarme? -Preguntó Antonio- Fuimos muy buenos amigos, ¿no lo recuerdas?

-Bueno, me voy a cambiar -Dijo Lisandro retirándose hacia al baño.

-¡Espera! -Le detuvo Antonio, tomándolo del brazo- ¿Por qué siempre tratas de evadirme Lisandro?

-Antonio, por favor suéltame -Pidió Lisandro-. Ya hemos hablado lo suficiente. Ya sabes a que no puedo corresponderte por mi temor. Te pido que me dejes pensarlo por lo menos.

-Pero no puedo -Dijo Antonio-. Te dije en la mañana que la ansiedad me sofoca, no me deja respirar. Si tu temor es a corresponderme, para que luego te deje votado como dices, eso no va a ser así. Yo no quiero experimentar contigo… Te aseguro que esto que estoy sintiendo es algo real…

-Si eso fuera así, no te hubieras aprovechado de tu relación de hace años con Marina para que ella te mantuviera -Dijo Lisandro- ¿Acaso eso tiene explicación?

-No sé si Marina te ha contado como fueron realmente las cosas -Dijo Antonio-. Yo a ella la quería, pero su trabajo fue deteriorando nuestra relación. Ella me decepcionó cuando llegó una noche al apartamento besándose con otro, pero yo siempre le guardé respeto y la quise mucho. ¿Qué tengo que hacer para que creas que soy un hombre de palabra?

-No lo sé -Dijo Lisandro sollozo-. Yo no sé que creer, no sé que pensar. Solo sé que... ya estoy cansado de esto.

Antonio tomó a Lisandro de ambos brazos, lo acorraló contra la pared e inmediatamente acercó sus labios a los del muchacho:

-Dilo de nuevo -Le susurró Antonio-. Vamos, di de nuevo que te gusto. Dilo.

-Antonio, por favor -Le susurró Lisandro de igual manera. Ambos se miraban los labios, mientras respiraban agitados.

-¿Por qué no lo dices como lo hiciste hace tres años y medio? ¿Ah? -Le preguntó Antonio- ¿Por qué no dices que te gusto? ¿O acaso también temes decírmelo?

-Sí -Respondió Lisandro llorando-. Temo confesarte lo que siento por tu reacción. Temo que suceda lo mismo de hace años. No quiero que vuelvas a herirme con tus palabras.

-Pero eso no va a volver a pasar -Dijo Antonio tomándolo del rostro con ambas manos-. Ahora... ahora es diferente por lo que siento por ti Lisandro. Hazlo. Dilo de nuevo.

-Sí Antonio -Dijo Lisandro rompiendo en llanto-. Aún te quiero… Te quiero muchísimo…

Antonio le sonrió tiernamente y justo cuando iba a besarlo, Lisandro se desprendió de él:

-¡No! -Dijo muy nervioso- Perdóname Antonio, pero... pero no puedo. Perdóname -Y tomando su bolso de una mesa, salió corriendo de la pastelería, mientras lloraba, vestido de mesero.

-¡Lisandro espera! -Le llamaba Antonio, saliendo tras él. Lisandro continuó corriendo sin mirar hacia atrás y aprovechando que un autobús había parado, subió rápidamente. El autobús arrancó y Antonio no tuvo tiempo de subir para alcanzar a Lisandro.

-¡Rayos! -Dijo Antonio muy enojado.

En el autobús, cuyos puestos estaban todos ocupados y había una gran cantidad de gente parada, estaba Lisandro, también parado y sosteniéndose del pasamanos con la mano derecha.

-Perdóname Antonio -Susurró muy triste y con la mano izquierda, limpió sus lágrimas.

Entretanto, Natasha estaba caminando por un parque llorando y tomando su celular, llamó a Sofía, la abuela de Lisandro:



-¿Para qué me llamas Natasha? -Le preguntó Sofía- ¿Le sucedió algo a mi nieto?

-No doña Sofía -Respondió Natasha llorando-. La llamo para otra cosa. Es que mi padre tuvo una crisis de nervios muy grave esta tarde y necesita una inyección y unos medicamentos que tienen un costo muy alto para que se recupere.

-¿Y entonces qué pretendes? -Preguntó Sofía- ¿Qué haga una transferencia bancaria para que pagues los medicamentos que necesita tu padre?

-Doña Sofía, yo le estoy ayudando a separar su nieto de Antonio -Dijo Natasha.

-Te equivocas -Dijo Sofía-. Tú no me estás ayudando, porque si fuera así no me cobrarías. Lo que estás haciendo es trabajando para mí.

-Entonces deme un adelanto -Pidió Natasha-. Por favor doña Sofía, se lo suplico. De verdad lo necesito. ¿Qué quiere que haga para que me un adelanto?

-Ya que lo propones, si hay algo que podrías hacer si quieres un adelanto -Dijo Sofía.

-¡Lo que sea lo haré! ¡Solo dígame! -Dijo Natasha.

Lisandro llegó al apartamento de Marina. Ésta última estaba poniendo la mesa.



-¡Lisandro! -Exclamó al verlo- ¡Qué bueno que llegas! En pocos minutos iba a servir la cena.

-No Marina, muchas gracias -Dijo Lisandro muy desanimado-. Ahora no tengo hambre.

-¿Pero por qué? -Le preguntó Marina- Y ahora que te veo bien, ¿por qué no te cambiaste de ropa en Antique Amor? ¿Qué te pasa?

-No me pasa nada -Respondió Lisandro-. Es solo que estoy muy cansado. Hoy decoré toda la pastelería para la fiesta de Halloween que se hará mañana en la noche y precisamente por eso, quería irme a la cama un poco más temprano de lo habitual.

-Ah, entiendo -Dijo Marina-. Entonces que tengas buena noche. Ya sabes que si necesitas algo, solo dime.

-Gracias Marina. Lo tendré en cuenta -Dijo Lisandro, mientras se dirigía a su habitación.

CONTINUARÁ...


NO TE PIERDAS
EL 5TO CAPÍTULO


avatar
Aleja Soto

Mensajes : 5074
Fecha de inscripción : 21/04/2012
Localización : Colombia

Volver arriba Ir abajo

Re: Antique Amor // Capítulo 11 // Corazón roto

Mensaje por Aleja Soto el Miér Ene 15, 2014 12:32 pm

Esta semana capítulo 12. Se celebrará una fiesta de Halloween en Antique Amor, en la que sucederán muchas cosas.


NO TE PIERDAS
EL 5TO CAPÍTULO


avatar
Aleja Soto

Mensajes : 5074
Fecha de inscripción : 21/04/2012
Localización : Colombia

Volver arriba Ir abajo

Re: Antique Amor // Capítulo 11 // Corazón roto

Mensaje por Invitado el Miér Ene 15, 2014 4:52 pm

pobre Lisandro se sintió acosado que desperdicio la oportunidad.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Antique Amor // Capítulo 11 // Corazón roto

Mensaje por Aleja Soto el Miér Ene 15, 2014 7:19 pm

Así es Andrés, pero más que acosado, tuvo temor de que corresponderle a Antonio o hacerse ilusiones, ya que Antonio está todavía confundido con sus sentimientos y ni él mismo sabe a certeza qué siente por Lisandro.

Gracias por comentar.

¿Tú que harías en una situación así? Laughing


NO TE PIERDAS
EL 5TO CAPÍTULO


avatar
Aleja Soto

Mensajes : 5074
Fecha de inscripción : 21/04/2012
Localización : Colombia

Volver arriba Ir abajo

Re: Antique Amor // Capítulo 11 // Corazón roto

Mensaje por Gloria el Miér Ene 15, 2014 8:58 pm

Definitivamente Sofía es una víbora, pobre de Natasha creo que ahora le tocará hacer algo muy malo por órdenes de Sofía con tal de salvar a su padre que necesita con urgencia de esas medicinas.

Lo bueno es que Lisandro es muy listo y ya se dio cuenta de que algo hay detras de Natasha lo que nunca se podrá imaginar que es enviada por su propia abuela.

Pobre Lisandro, sufrió tantas humillaciones y ofensas por parte de Antonio que ahora no se la puede creer que él esté realmente enamorado y es que es verdad, si Lisandro se dejara ir con toda la ilusión del mundo y luego Antonio le saliera con que se arrepiente, híjole creo que Lisandro se querría morir, pues una cosa es soportar los desprecios de alguien que te dice desde un principio que te quiere solo como amigo y otra muy distinta a que te ilusionen haciéndote creer que también sienten lo mismo por ti y luego te desprecien con el argumento de que se arrepintieron. Así que LIsandro hace bien en no aceptar todavía a Antonio hasta que él esté completamente seguro de sus sentimientos.

Que bueno que Antonio le aclaró a Lisandro que fue Marina la que falló en la relación y no él.

Ahora si al corriente, en espera del siguiente capitulo   Very Happy


avatar
Gloria

Mensajes : 11024
Fecha de inscripción : 18/07/2011
Localización : MEXICO

Volver arriba Ir abajo

Re: Antique Amor // Capítulo 11 // Corazón roto

Mensaje por Aleja Soto el Miér Ene 15, 2014 10:50 pm

Muchas gracias mi Gloria por pasarte a comentar y a leer Very Happy.

Te pusiste a la corriente hoy mismo. En unos días publico el capítulo 12 Smile.

Si hasta ahora te impresionas de lo calculadora, egoísta y manejadora que puede resultar Sofía, entonces te sorprenderás mucho más a medida que vaya avanzando la historia, ya que hay varios motivos por los que ella quiere alejar a Lisandro de Antonio.

Exactamente, Lisandro es muy inteligente y sospecha las intenciones de Natasha, pero no imagina que Sofía es la autora intelectual de todo.

Por otra parte, como tú dijiste, Lisandro no puede creer y teme a corresponderle a Antonio justo ahora que él le dice que se ha enamorado. Por eso, Lisandro lo rechaza y lo seguirá haciendo hasta que Antonio aclare lo que siente.


NO TE PIERDAS
EL 5TO CAPÍTULO


avatar
Aleja Soto

Mensajes : 5074
Fecha de inscripción : 21/04/2012
Localización : Colombia

Volver arriba Ir abajo

Re: Antique Amor // Capítulo 11 // Corazón roto

Mensaje por Robert Palacios el Vie Ene 31, 2014 11:44 pm

Ya entiendo todo que perra es Sofia la detestoooo  Evil or Very Mad 

avatar
Robert Palacios

Mensajes : 666
Fecha de inscripción : 08/01/2014
Localización : Venezuela-Caracas

Volver arriba Ir abajo

Re: Antique Amor // Capítulo 11 // Corazón roto

Mensaje por Aleja Soto el Sáb Feb 01, 2014 10:06 pm

Gracias Robert. Sí, Sofía es una anciana muy mala. Hasta ahora ha demostrado de lo que es capaz, pero más adelante será capaz de llegar a extremos mucho más altos pale


NO TE PIERDAS
EL 5TO CAPÍTULO


avatar
Aleja Soto

Mensajes : 5074
Fecha de inscripción : 21/04/2012
Localización : Colombia

Volver arriba Ir abajo

Re: Antique Amor // Capítulo 11 // Corazón roto

Mensaje por Danni el Mar Feb 18, 2014 5:23 pm

Al fin me paso a leer y comentar algunos capítulos en los que no estoy a la corriente, aunque éste ya lo había leído Cool.

Pobre Lisandro como sufre por el amor de Antonio. Y qué mala es esa Natasha, tan hipócrita, recibiendo órdenes de doña Sofía, aunque viéndolo por otro lado, Natasha tiene esa obligación solo por la enfermedad de su padre Rolling Eyes, aunque me pareció mal hecho que no le ayudara a Lisandro peor igual, era porque tenía esa urgencia. Sí siento algo de lástima por ella.

A Marina le va a extrañar la forma en la que Lisandro está, seguro va a empezar a sospechar algo. Por poco Natasha ve a Antonio besando a Lisandro, él ya lo está buscando después del daño que le hizo. Menos mal Lisandro no accede tan fácilmente, porque sino, Antonio se sale aprovechando de él.

Ya me paso por el siguiente capítulo Smile. Muy buen capítulo este.

Danni

Mensajes : 5133
Fecha de inscripción : 26/04/2012
Localización : Colombia

Volver arriba Ir abajo

Re: Antique Amor // Capítulo 11 // Corazón roto

Mensaje por Aleja Soto el Mar Feb 18, 2014 7:29 pm

Así es Danni, Lisandro está sufriendo por Antonio, pues ya no sabe qué creer. Si él fuera un aventado, de una de lanzaría a brazos de Antonio, pero él no haría eso por no sufrir.

Natasha es cómplice de Sofía por necesidad como viste, por eso está en Antique Amor, para separar a Antonio de Lisandro, pero eso tiene un motivo que ya verás más adelante.

Puede que Marina se entere pronto de las verdaderas inclinaciones de Lisandro, ya sea por sospechas o por otra parte Surprised

Muchas gracias por tu comentario Very Happy


NO TE PIERDAS
EL 5TO CAPÍTULO


avatar
Aleja Soto

Mensajes : 5074
Fecha de inscripción : 21/04/2012
Localización : Colombia

Volver arriba Ir abajo

Re: Antique Amor // Capítulo 11 // Corazón roto

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.