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Capitulo 4: No le temas al amor, Leonela

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Capitulo 4: No le temas al amor, Leonela

Mensaje por renzoch el Mar Jun 18, 2013 1:23 pm



Capitulo 4

Leonela [Ximena Navarrete] expone su caso, pero ve la situación muy mal. Llama a su tio por “cel”, y le dice todo.



AGENTE: Dígame el nombre del denunciado.
LEONELA: Se llama Luis Pablo Guerra.
AGENTE: (escribiendo en maquina) Luis… Pablo… Guerra. Y dígame señorita, ¿Por qué acusarlo de violación?
Leonela trata de mantener la mirada de frente. Oía y observaba que había gente a su alrededor, sin ningún preámbulo de privacidad.
LEONELA: Porque me hizo daño. Porque fué una bestia.
AGENTE: ¿Usted conoce al agresor?
LEONELA: No… Bueno si.
AGENTE: Espere, no entiendo su respuesta.
LEONELA: No lo conozco. La noche de mi ataque no sabia quien era. Pero hace un rato se presentó conmigo, pidiéndome perdón.

El agente judicial se echa para atrás.

AGENTE: ¿Perdón? ¿Un violador pidiendo perdón? Señorita…eso no es creíble.
LEONELA: Le juro que es verdad. Ese animal me hizo daño. Y exijo justicia.
AGENTE: Mire, señorita…
LEONELA: Leonela…Leonela Ferrari.
AGENTE: Señorita Ferrari… ¿Usted sabe cuantas veces he oído el mismo cuento?
LEONELA: ¿QUE?
AGENTE: Si… A diario vienen mujercitas que aseguran que las violaron, y al final, no es cierto, porque el tipo, ya no les hizo caso. Y en venganza quieren meterlo con la justicia. Es muy trillado el asunto.

Leonela se levanta furiosa.

LEONELA: Usted cree, ¿Que me arriesgaría al dominio publico por gusto? Ese animal me hizo daño, es una bestia. Yo soy una mujer decente, que ha sido atropellada. Deben hacerme justicia.

AGENTE: Solo que tenga pruebas de ello.
LEONELA: ¿Pruebas?
AGENTE: Si… solo que le advierto que el acusado puede decir que no fue el único con quien estuvo en la intimidad con usted.
LEONELA: ¡¡¡NO FUE INTIMIDAD!!!

La voz exclamarte de Leonela se oye por todo el ministerio publico. Ella se tapa la boca. Se siente avergonzada.

LEONELA: Sabe… yo soy abogada. Y entiendo de leyes. Lo que no entiendo, es su falta de sensibilidad. Mi honra esta entre dicho, esta sucia…y usted lo quiere ensuciar mas.
AGENTE: Si usted es abogada, debe entender lo que le digo, ¿No?
LEONELA: Me he equivocado. Me voy de aquí.

Leonela se va, y al salir del ministerio… toma su celular móvil.

LEONELA: Tío Ricardo… necesito su ayuda… su ayuda…

+++++++++

Mansión Ferrari



ADELA: Hija… ¿Qué pasó?
LEONELA: Nada, mamá.
CENIEL: ¿Pusiste la denuncia?
LEONELA: No, no pude.

Leonela se siente en aquel sillón.

CENIEL: Bueno, al menos creo que fue lo mejor.
LEONELA. ¿Lo mejor tía? Eso no pudo ser lo mejor.
ADELA: Ten calma hija. Tu padre no debe enterarse.

Leonela se pone de pie.

LEONELA: Ese lugar… es tan vano… tan mezquino. Pensé en denunciar. Pensé en seguir… pero ahí, en ese sitio. Todo mundo corriendo. Personas por acá… por allá. Un agente judicial… hombre. ¿Porque no hay una mujer ahí, para ese tipo de casos? Una mujer entiende a otra… un hombre no.

CENIEL: Mira, Leonela, si las cosas fueron así, lo mejor que puedes hacer, es olvidar. Para que arriesgarte a una situación muy escandalosa.

LEONELA: Ese hombre no me creyó. Dijo que pudo ser una trampa. Que a veces las mujeres nos sentimos despechadas, y queremos arruinarle la vida a un hombre. ¿Pueden creer eso?

RICARDO: Entiendo lo que te dijo. No lo justifico. Pero hay que ser realistas. Hay mujeres que actúan por despecho.
LEONELA: Quedé como una mujer mala…no me creyeron.

+++++++

Casa de Luis Pablo [Jorge Luis Vásquez].



MARICARO [Rebecca Schaeffer]: ¿Te pasa algo, Luis Pablo? Te noto raro. Es… ¿Por ella?

Luis Pablo la mira, como si se sintiera descubierto.

LUIS PABLO: ¿No se de que hablas?
MARICARO: Soy mujer, Luis Pablo. Conozco un poco los rodeos en que andas.
LUIS PABLO: ¿Ah, si?
MARICARO: Claro. Dime, ¿Quién es ella? ¿Es de por aquí?
LUIS PABLO: No, Maricaro, no es de aquí. Y tal vez no de este mundo.
MARICARO: ( SONRIENDO ) ¿Como que no es de este mundo? ¿Es una marciana ó qué?

Luis Pablo se aleja.

LUIS PABLO: Pareciera que si. Es como una estrella que está en los cielos, y que es difícil de alcanzar. No se cómo acercarme a ella. Y es que yo…

MARICARO: No te afliges, cuñadito. Mira…a las mujeres se les conquista con detalles. Con sorpresitas bien lindas.

LUIS PABLO: ¿Si? ¿Y como?
MARICARO: Puedes llevarte flores, chocolates, no se… algún detallito.
LUIS PABLO: ¿Crees que llevarle flores sea bueno?
MARICARO: ¿Y porque no? Al menos que la chica sea ambiciosa y quiera joyas, cosas muy costosas. Eso sería decir que no es buena chica. O que esté acostumbrada a otro tipo de vida.

Luis Pablo se vuelve alejar.

LUIS PABLO: Tal vez tengas razón. Unas florecitas podrían alegrar el alma.

Maricaro se acerca a su cuñado lo ve de frente.

MARICARO: Pero, ten en cuenta, que para enamorar a una chica, hay que ser caballeroso. Bueno… y tu lo eres, Luis Pablo. Eres un muchacho bueno, incapaz de alguna maldad grande.

Luis Pablo evade la vista de su cuñada.

++++++

La noche llega en la ciudad de Veracruz.

Caridad [Ana Martín] y Maricaro [Rebecca Schaeffer] están elaborando la cena.



CARIDAD: Ultimamente veo que Luis Pablo ha estado mas alejado. ¿Que le pasará?
MARICARO: Ay, doña… pues, ¿Que va ser? Luis Pablo, está enamorado.
CARIDAD: ¿Eh? ¿Enamorado?
MARICARO: Si, enamorado. Y debe ser muy importante, ¿No?
CARIDAD: ¿Y quien será la muchacha? ¿Una del barrio?
MARICARO: A lo mejor, Doña… Luis Pablo ya dejó de ser un niño. Solo le falta Orlando.
CARIDAD: Pues… si es asi, ojala y Luis Pablo traiga a la novia. Y espero que no se tome tan en serio en casarse o algo asi. Es muy joven todavía.

Maricaro prueba los guisados.

MARICARO: Para el amor, no hay edad.
CARIDAD: Sigo con la duda. ¿Quien será?

++++++ (escrito por: Renzo)



Al día siguiente, Luis Pablo, triste y cabizbajo, decide ir a la playa. El camina descalzo por la arena, pensando en Leonela… y como puede hacer para obtener su perdón, cuando en ese momento, aparece la silueta de una hermosa mujer en bikini… el delira… piensa que es Leonela y se acerca a ella pero, para su sorpresa es otra mujer.

La bella muchacha es Clara [Yanilen], otra de las hermosas amigas de Leonela quién le guiña el ojo y le mueve los hombros y las caderas.

LUIS PABLO: ¡Ups, perdón, señorita! ¡Pensé que era otra persona!
CLARA: No te preocupes. ¿Eres nuevo por aquí? Nunca te había visto.

El chico baja la mirada y pide retirarse pero, la muchacha lo contiene. Ella acaricia suavemente el cuerpo del muchacho, pero, él comienza a desesperarse.

LUIS PABLO: ¡No, por favor!
CLARA: ¿Qué te pasa? No me tengas miedo… Yo no muerdo.
LUIS PABLO: No es eso, pero, la verdad, no estoy de humor para hablar.
CLARA: Lo entiendo. A propósito, me olvidé presentarme. Yo soy Clara.
LUIS PABLO: Yo me llamo Luis Pablo Guerra.

Luis Pablo y Clara estrechan las manos. Ella lo invita a pasear en su auto deportivo. Entonces, él acepta y juntos se dirigen al Centro Comercial. Pero, Luis Pablo no sabe que Leonela ha ido también a ese mismo Centro Comercial.

++++++++++++++



Rato después, en el Centro Comercial, Leonela [Ximena Navarrete] camina junto con su amiga Lulu [Mellissa Barrera] mirando las vitrinas de las tiendas de ropa. Leonela se siente más reanimada y muestra una hermosa sonrisa…

LULU: ¡Vaya! ¡Al fin, veo una sonrisa! ¡Bien por ti! ¡Te felicito!
LEONELA: Gracias, Lulu. Ya me siento mejor.
LULU: Para eso están las amigas.

En ese momento, ellas se detienen a una vitrina donde se exhibe un vestido de gala rojo de una pieza. Leonela mira el vestido.

LEONELA: ¡Qué lindo vestido!
LULU: ¡Te verías muy bien vestida de rojo! ¿Por qué no entramos y te lo pruebas? ¡Vamos!

Entonces, Lulu y Leonela ingresan a la tienda en donde le piden a la vendedora que quieren probarse el vestido que está en el exhibidor. Lulu recibe una llamada en su celular y, de pronto, cambia su semblante y mira a Leonela llena de rabia y envidia.

En ese momento, viene Leonela, vestida con el vestido rojo, y Pamela vuelve a cambiar su semblante y se muestra cariñosa.

LEONELA: ¿Con quién hablas, Pamela?
LULU: ¡Ejem! ¡Era la “Pocha”, que quería invitarme a jugar tennis, pero, le dije que no porque prefiero estar contigo… amiga mía!
LEONELA: Gracias. A propósito, ¿Cómo me queda el vestido?
LULU: ¡Preciosa! ¡Estás hecha toda reina!
LEONELA: Pues, me queda un poco ancho…

En ese mismo instante, a lo lejos, Luis Pablo camina acompañado de Clara, la chica que conoció en la playa. En ese momento, él reconoce a Leonela que se prueba su vestido, y corre aparatosamente hacia ella…

LUIS PABLO: ¡Leonela! ¡Leonela!

El hombre ingresa hasta la tienda y se queda impactado de lo hermosa que está Leonela con su vestido rojo. Leonela reconoce a Luis Pablo y comienza a angustiarse de dolor y sufrimiento.

LEONELA: ¡No! ¡Es la bestia! ¡La Bestia!
LUIS PABLO: Leonela, por favor, no me huyas… no quiero hacerte daño…
LULU: ¡Deje en paz a mi amiga ó sino llamo a Seguridad!
LUIS PABLO: ¡No! ¡Yo tengo que hablar con Leonela!

Luis Pablo toma del brazo a Leonela pero, ella reacciona violenta.

LEONELA: ¡Lárguese! ¡Lárguese! ¡No quiero que me toque!
LULU: ¡Deje de hacer escándalo que este es un lugar privado!

En ese momento, viene Seguridad y le piden a Luis Pablo que se retire del lugar. El se reune con Clara quién se ofrece a consolar al muchacho.

CLARA: Luis Pablo, ¿Cómo es que conoces a Leonela?
LUIS PABLO: ¿La conoces?
CLARA: Es una de mis mejores amigas.
LUIS PABLO: ¡No puede ser! ¡No puede ser!
CLARA: ¿Qué es lo que no puede ser? ¡La verdad, no entiendo nada lo que dices!
LUIS PABLO: Lo siento, pero, ha sido un error haber venido aquí. Permiso.

Luis Pablo se retira de la presencia de Clara. Pero, ese nuevo encuentro con Leonela, revive nuevamente ese sentimiento con ella, y decide hacer caso al consejo de la hermosa María Carolina, y comprarle flores a la bellísima Leonela.

+++++++++++



Rato después, Otto y Leonela van al club con Clara y Lulu. Leonela se coloca un atrevido bikini de dos pieza, de color morado, con adornos de estrellitas plateadas, exhibiendo su esbelta y cadenciosa figura… casi perfecta... mientras Otto suspira por esa hermosa mujer.

OTTO: ¡Leonela! ¡Estás bellísima!
LEONELA: Eso me ya me lo has dicho…
OTTO: Es que es la verdad… ¡Eres la mujer más bella del universo entero!

Clara y Lulu estallan de la rabia. Mientras, Otto y Leonela piden permiso para bañarse en la alberca. Mientras, Lulu y Clara, vestidas con un atrevido bikini, conversan en unas mesas cerca, mientras cruzan las piernas revelando sus atractivos muslos.

CLARA: ¿No sé que tiene Leonela para volver loquitos a todos los hombres? ¡Qué tiene ella que no tengamos nosotras!
LULU: Tiene dinero… una buena carrera… un buen novio… es casi perfecta… ¡Demasiado perfecta! ¡Maldita, maldita seas, Leonela Ferrari!
CLARA: Oye, está bien que nos caiga mal Leonela pero, no es para desearle lo peor…
LULU: ¡Es que no la soporto! ¡Otto debería haber sido para mí! ¡Yo fui la que los presentó ante la sociedad, pero, esa “mosca muerta” se interpuso a nuestras vidas! ¡La odio!
CLARA: Repito lo mismo… no sé como hace Leonela para volver loquitos a todos los hombres…

En ese momento, vienen Otto y Leonela regresan de la piscina, secándose con una toalla. Las amigas cambian su semblante y le hacen sonrisitas a la hermosa Leonela.

Ellos deciden sentarse a tomar unos tragos para entablar una conversación. Por debajo de la mesa, Otto acaricia la rodilla de la hermosa Lulu mientras ella le hace un gesto coqueto, con discresión, sin que Leonela ni Clara se den cuenta.

En ese momento, el mesero trae los cocteles para Otto y las chicas.

LEONELA: ¿Por qué brindamos?
CLARA: ¡Brindemos por nuestra amistad! ¡Amigas para siempre!
LULU: ¡Si, amigas para siempre!

Lulu, Clara, Otto y Leonela hacen un brindis con sus copas… ¡Salud! Golpean sus copas y toman un sorbo de su trago. Lulu aprovecha que Leonela está distraída hablando con Clara, para guiñarle el ojo a Otto. Por debajo de la mesa, Otto acaricia la sonrisa de Lulu mientras ella hace un gesto coqueto.

++++++

Mientras tanto, en la mansión Ferrari…



Ceniel [Diane Lane] conversa con Adela [Michelle Pfeiffer] que luce insegura…
ADELA: Ceniel… pienso que debemos contarle a Andrés sobre lo sucedido con Leonela…
CENIEL: ¡Por favor! ¡Lo que pasó es un accidente sin importancia! ¡Además, es lo mejor!
ADELA: No lo sé… no puedo mentirle a mi marido y actuar como si nada…
CENIEL: ¡Es que no ha pasado nada grave! ¡Debemos continuar con los planes de boda!
ADELA: Igual creo que debemos decirle a Andrés…
CENIEL: ¡Por favor! ¡Lo que estamos haciendo es evitar una tragedia!
ADELA: ¡Pero, mucho peor es que se entere por una tercera persona!
CENIEL: ¿Y como crees que se podría enterar?
ADELA: No lo sé… quizás ese hombre… él que la violó…
CENIEL: ¿Piensas que un pobretón va a dar la cara y decirle a Andrés, mira, violé a tu hija…? ¡Por favor, Adela! ¡Lo que menos quiere ese tipejo es dar la cara por su crimen!
Pero, Adela no luce convencida por la decisión de Ceniel.

++++++++++

Luis Pablo decide poner en marcha el consejo de Maricaro y se encuentra con su amigo Genaro [Gabriel Soto]…



LUIS PABLO: ¡Hey! ¡Genaro, brother! ¡Necesito que me prestes tu moto!
GENARO: ¡Qué onda! ¡Por supuesto! Pero, ¿Para que lo necesitas?
LUIS PABLO: Es para un asunto que tengo que hacer…
GENARO: ¿Por qué tanto misterio? Cuenta, carnal… ¿Es por una chica?
LUIS PABLO: ¡Ejem! No puedo decirte. Entonces, ¿Me prestas la moto?
GENARO: Ah… ya veo… es por una chica… ¿Y como se llama?
LUIS PABLO: Lo siento pero, no puedo decirte nada. ¿Me das las llaves?
GENARO: Si, claro, carnal. Pero, me cuidas bien la moto.
Genaro le entrega las llaves y el casco de su moto a Luis Pablo. Entonces, Luis Pablo se coloca el casco y sale del barrio “Las Barrancas” con dirección a la Mansión Ferrari, ubicada en un exclusivo sector de Veracruz.

En en el camino, Luis Pablo se detiene en un puesto de flores y compra un ramo para regalárselo a Leonela. El dice para sí mismo…

LUIS PABLO: ¡Espero que Leonela no resista a estas flores y se convenza que no soy una mala persona!

Entonces, reanuda su recorrido rumbo hacia la Mansión Ferrari.

Luis Pablo llega a la Mansión Ferrari pero, antes de tocar la puerta, de pronto, ve llegar un auto. Es Leonela que llega a su casa con Otto [William Levy]. Luis Pablo, asustado, busca esconderse pero, para su mala suerte, Leonela logra reconocerlo pero, no le dice nada a Otto.



LEONELA: Otto, mi amor, creo que mejor deberías ir a tu casa…
OTTO: No, mi amor, prefiero estar contigo… y llenarte de besos y caricias…
El hombre llena de besos y caricias a esa hermosa mujer.
LEONELA: No, por favor. No estoy bien. Por favor, vete a tu casa.
OTTO: A ti te pasa algo, Leonela… soy tu novio… ¡Necesito saberlo!
LEONELA: ¡No puedo decirte nada ahora! ¡Vete, por favor! ¡Vete!
OTTO: Está bien. Como tú digas.
Otto se retira.

Mientras tanto, en la entrada de la Mansión, Luis Pablo se vuelve a ver cara a cara con Leonela. El hombre le muestra el ramo de flores a esa hermosa mujer.



LEONELA: ¿Usted otra vez? ¡Cuántas veces le tengo que decir que me deje en paz! ¿No se cansa de molestarme?
LUIS PABLO: Por favor, Leonela necesito hablar con tu padre…
LEONELA: ¡Mi padre es un hombre muy ocupado!
LUIS PABLO: ¡El tiene que saber lo que sucedió! ¡Necesito hablar con él!
LEONELA: ¡No! ¡Usted no le va a contar nada y retírese de aquí! ¡Y mire lo que hago con sus cochinas flores… bestia!

Entonces, Leonela le quita bruscamente las flores y lo golpea con el mismo ramo: ¡Puaf! ¡Puaf!

LEONELA: ¡Largo! ¡Largo de aquí! ¡Bestia!

Pero, Luis Pablo la sujeta con todas sus fuerzas…

LUIS PABLO: No te voy a dejar nunca… porque eres mía… eres mía…
LEONELA: ¡Suéltame! ¡Suéltame!
LUIS PABLO: No te resistas… por favor… yo solo quiero amarte… No temas al amor… Leonela…

Pero, Leonela le muerde un brazo al hombre y él exclama un gemido de dolor, soltando a la hermosa muchacha… ¡¡¡¡Ayyyyyyyy!!!! Entonces, Leonela corre y se dirige a su auto para huir lejos de la presencia de su auto.

Luis Pablo, adolorido, intenta darle alcance a la bella muchacha…

LUIS PABLO: ¡Leonela! ¡Leonela! ¡No huyas! ¡No temas al amor… Leonela!

Entonces, Leonela sigue huyendo, en su auto, mientras Luis Pablo la persigue en la moto de Genaro. Pero, es tanta la velocidad por alcanzarla que llegar a unas calles, Luis Pablo choca con un auto que se atravezó por allí. ¡¡¡Crash!!!

Leonela respira aliviada que, finalmente, logró escapar de ese hombre. Mientras, Luis Pablo luce tendido en la calle.

++++++


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Re: Capitulo 4: No le temas al amor, Leonela

Mensaje por Joana Sabbagh el Miér Jul 03, 2013 9:01 am

Pobre Leonela… es normal que una mujer la entendería más que un hombre. Espero llegue a vengarse de él
Me gustó la frase del título de la novela en el final
Voy al próximo
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Joana Sabbagh

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Re: Capitulo 4: No le temas al amor, Leonela

Mensaje por renzoch el Miér Jul 03, 2013 9:08 am

Así es, ya verás lo que hace Leonela con Luis Pablo. Siguela leyendo. Smile

Saludos,

Renzo


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renzoch

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Re: Capitulo 4: No le temas al amor, Leonela

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